Revoluciona el entrenamiento de tiro en tu club con Locker 25
En el baloncesto moderno, el análisis de datos ha dejado de ser un lujo reservado a la élite para convertirse en una herramienta imprescindible en cualquier etapa de formación. Sin embargo, para la mayoría de los entrenadores y cuerpos técnicos, llevar un control riguroso de las sesiones de tiro sigue siendo un quebradero de cabeza: notas en papel que se traspapelan, hojas de cálculo complejas o, directamente, registros de memoria que no reflejan la realidad.
Con el objetivo de solucionar este problema de raíz nace Tiro a Canasta, la nueva herramienta digital desarrollada por Locker 25 para simplificar, profesionalizar y optimizar el registro de lanzamientos en pista.
La tecnología al servicio del cuerpo técnico
Nuestra plataforma está pensada por y para entrenadores. A través de una interfaz intuitiva y adaptable a cualquier dispositivo, puedes gestionar las sesiones de tiro de tu equipo en tiempo real y sin interrupciones durante el entrenamiento.
Mapeo visual de la pista: Asigna y registra las posiciones de tiro directamente sobre un gráfico interactivo de la cancha para identificar rápidamente las zonas frías y calientes de cada jugador.
Estadísticas e métricas al instante: La herramienta calcula de forma automática el volumen total de lanzamientos, los aciertos, los fallos y el porcentaje de eficacia por zona.
Organización por jugador y ejercicio: Filtra y guarda los datos clasificándolos por el nombre del atleta y la tipología de trabajo (entreno de volumen, tiro tras salida de indirecto, situaciones de partido, etc.).
Exportación a Excel: Descarga todos los registros recopilados con un solo clic para generar un histórico de la temporada, realizar comparativas o enviar informes periódicos a tus jugadores.
¿Por qué digitalizar el registro de tiro en tu club?
El feedback cuantitativo cambia por completo la mentalidad del jugador. Saber con precisión en qué zonas se lanza con mayor solvencia no solo ayuda a diseñar sistemas de juego más eficientes, sino que aumenta la motivación del atleta al ver reflejada su evolución sesión tras sesión.
Además, centralizar los datos en una única plataforma permite a las coordinaciones cantera/club mantener una misma línea metodológica en todas las categorías, desde el minibasket hasta el primer equipo.
Empieza a entrenar de forma más inteligente
Te invitamos a probar la herramienta Tiro a Canasta en tus próximas sesiones de entrenamiento y descubrir cómo la tecnología puede dinamizar el trabajo diario de tu cuerpo técnico.
El NBA Draft Combine es la prueba definitiva para responder a esa pregunta. Cada año, los mejores prospectos del baloncesto universitario e internacional son evaluados mediante mediciones físicas, pruebas atléticas, ejercicios de tiro y partidos de exhibición. Aquí encontrarás todas las pruebas del Combine y los resultados que se consideran regulares, muy buenos y excelentes para cada una de ellas.
Las primeras impresiones: las mediciones físicas
Antes de comenzar con las pruebas atléticas, todos los participantes pasan por un exhaustivo proceso de medición. La NBA registra la estatura (con y sin zapatillas), el peso, la envergadura, el alcance de pie (standing reach), el tamaño de las manos y el porcentaje de grasa corporal.
Estos datos permiten comparar objetivamente el perfil físico de cada jugador con los estándares de la liga y ayudan a los equipos a proyectar cómo encajará en el nivel NBA.
Velocidad en transición: Three-Quarter Court Sprint
Uno de los primeros desafíos es el sprint de tres cuartos de cancha. El jugador recorre aproximadamente 23 metros a máxima velocidad, una prueba que mide aceleración y rapidez en transición, dos cualidades fundamentales en el baloncesto moderno.
Referencias
Regular: más de 3.30 segundos
Bueno: entre 3.15 y 3.29 segundos
Muy bueno: entre 3.05 y 3.14 segundos
Excelente: menos de 3.05 segundos
Los mejores tiempos suelen pertenecer a bases y escoltas, aunque algunos aleros también destacan gracias a su combinación de tamaño y velocidad.
Agilidad: Lane Agility Drill
El Lane Agility Drill evalúa la capacidad del jugador para cambiar de dirección con rapidez alrededor de la pintura, ofreciendo una excelente referencia sobre su movilidad defensiva, especialmente en jugadores exteriores que deberán defender múltiples posiciones.
Durante toda la prueba, el jugador debe mantener la cara orientada hacia el fondo de la pista. Esto implica que en dos tramos del recorrido deberá desplazarse hacia atrás, sin girar el cuerpo. En los desplazamientos laterales, las piernas no pueden cruzarse; el movimiento debe realizarse mediante pasos laterales manteniendo una posición defensiva. Si el jugador cruza los pies, la prueba se considera inválida.
Referencias
Regular: más de 11.30 segundos
Bueno: 10.90 a 11.29 segundos
Muy bueno: 10.50 a 10.89 segundos
Excelente: menos de 10 segundos
Rapidez lateral: Shuttle Run
El Shuttle Run exige aceleraciones, frenadas y cambios de dirección en distancias cortas. Es una prueba especialmente útil para valorar la capacidad defensiva, la explosividad y la rapidez de reacción del jugador en espacios reducidos.
El jugador comienza situado en el centro de la línea, entre los dos conos interiores. A la señal del evaluador, se indica el lado por el que debe iniciar el recorrido (izquierda o derecha). Desde esa posición, realiza un desplazamiento lateral hasta el cono exterior correspondiente, donde debe sacar un pie por fuera de la línea de la zona antes de cambiar de dirección. A continuación, se desplaza lateralmente hasta el cono exterior del lado contrario, repitiendo la misma acción. Finalmente, regresa hacia el centro y el tiempo se detiene en el momento en que el jugador sobrepasa la línea central.
Durante todo el recorrido, el jugador debe realizar los cambios de dirección con control y máxima velocidad, manteniendo una posición atlética que permita acelerar y frenar de manera eficiente.
Referencias
Regular: más de 3.30 segundos
Bueno: 3.15 a 3.29 segundos
Muy bueno: 3.00 a 3.14 segundos
Excelente: menos de 3.00 segundos
Explosividad: Standing Vertical Jump
El salto vertical sin carrera mide la potencia pura de piernas desde una posición completamente estática.
Un buen resultado suele traducirse en una mayor capacidad para capturar rebotes, finalizar cerca del aro y proteger el tablero.
Referencias
Regular: menos de 28 pulgadas (71 cm)
Bueno: 28 a 31 pulgadas
Muy bueno: 32 a 35 pulgadas
Excelente: más de 35 pulgadas (89 cm)
Potencia máxima: Max Vertical Leap
A diferencia del salto estático, esta prueba permite tomar impulso antes del despegue, mostrando la máxima capacidad explosiva del jugador.
Los mejores atletas del Combine suelen superar las 42 pulgadas de salto.
Referencias
Regular: menos de 34 pulgadas
Bueno: 34 a 38 pulgadas
Muy bueno: 39 a 42 pulgadas
Excelente: más de 42 pulgadas (107 cm)
Fuerza: Bench Press
Aunque no todos los participantes realizan esta prueba, el press de banca continúa siendo un indicador de fuerza del tren superior.
El objetivo consiste en completar el mayor número posible de repeticiones con 185 libras (84 kg).
Referencias
Regular: menos de 8 repeticiones
Bueno: entre 8 y 12
Muy bueno: entre 13 y 18
Excelente: más de 18 repeticiones
El apartado más observado: las pruebas de tiro
Three-Point Shooting
El jugador debe comenzar el ejercicio desde una de las esquinas del campo. En cada posición de tiro deberá realizar 5 lanzamientos consecutivos antes de desplazarse al siguiente punto. Una vez completados los cinco intentos, cambiará de posición siguiendo el recorrido establecido hasta completar todas las ubicaciones de tiro.
El objetivo de la prueba es evaluar la consistencia del lanzamiento, la capacidad para mantener una mecánica estable y la precisión desde diferentes zonas del perímetro.
Referencias
Regular: 9–11 / 25 (36–44%)
Bueno: 12–14 / 25 (48–56%)
Muy bueno: 15–17 / 25 (60–68%)
Excelente: 18–20+ / 25 (72–80%)
Off-the-Dribble Shooting
El jugador debe realizar 5 lanzamientos después de un bote desplazándose hacia la derecha y 5 lanzamientos después de un bote desplazándose hacia la izquierda desde cada una de las tres posiciones establecidas: los dos laterales de la línea de triple y la parte alta del perímetro.
El ejercicio comienza desde una de las posiciones indicadas y se completan los lanzamientos en ambas direcciones antes de pasar al siguiente punto. En total, el jugador realizará 30 tiros (10 lanzamientos por posición).
Esta prueba evalúa la capacidad del jugador para crear su propio tiro, mantener el equilibrio durante el desplazamiento y conservar una mecánica de lanzamiento consistente después de generar separación con el bote.
Referencias
Regular: 11–13 / 25 (44–52%)
Bueno: 14–16 / 25 (56–64%)
Muy bueno: 17–19 / 25 (68–76%)
Excelente: 20–22+ / 25 (80–88%)
Star Drill
El jugador debe comenzar en una de las esquinas de la línea de triple. Al recibir el balón, realizará un lanzamiento de tres puntos desde esa posición. Después del tiro, deberá desplazarse al siguiente punto establecido del perímetro, donde recibirá nuevamente el balón y repetirá el lanzamiento.
El jugador continuará el recorrido hasta completar las 5 posiciones de tiro alrededor de la línea de triple. Una vez finalizada la vuelta completa, deberá comenzar nuevamente desde la primera posición.
El ejercicio se realiza durante 5 vueltas completas, con un total de 25 lanzamientos de tres puntos. Esta prueba evalúa la capacidad del jugador para tirar con rapidez, adaptarse a diferentes posiciones del perímetro y mantener la precisión bajo fatiga.
Tiros libres
Aunque es la prueba más sencilla, continúa siendo una referencia de la calidad mecánica del lanzamiento.
Los mejores tiradores del Combine suelen superar el 90% de acierto.
Referencias
Regular: 9–11 / 25 (36–44%)
Bueno: 12–14 / 25 (48–56%)
Muy bueno: 15–17 / 25 (60–68%)
Excelente: 18–20+ / 25 (72–80%)
Más allá de los números
El NBA Draft Combine no termina cuando finalizan las pruebas físicas. Los partidos de cinco contra cinco permiten a los ejecutivos observar aspectos imposibles de medir con un cronómetro o una cinta métrica.
La toma de decisiones, la lectura del juego, la comunicación defensiva, la competitividad y la capacidad para adaptarse a diferentes roles suelen tener tanto peso como un gran salto vertical o un excelente tiempo en velocidad.
Las entrevistas personales y las evaluaciones médicas completan un proceso que ofrece a las franquicias una visión integral de cada prospecto.
¿Qué importancia tiene realmente el Combine?
Un gran rendimiento en el Combine puede mejorar significativamente la cotización de un jugador y convertirlo en una opción más atractiva para las franquicias. Sin embargo, los equipos siguen considerando que el desempeño durante la temporada es el principal indicador del potencial de un prospecto.
Por ello, el Combine debe entenderse como una herramienta para confirmar fortalezas, despejar dudas y descubrir atributos físicos que pueden marcar diferencias al más alto nivel.
Cada centímetro de envergadura, cada décima de segundo en un sprint o cada lanzamiento convertido forman parte de una evaluación mucho más amplia cuyo objetivo final es responder una única pregunta: ¿está preparado este jugador para competir en la NBA?
¿Por qué es importante tener un plan de entrenamiento?
Cómo distribuir los entrenamientos durante la semana
Una planificación equilibrada permite mejorar de forma constante sin sobrecargar el cuerpo. Para la mayoría de los jugadores de baloncesto, una buena distribución semanal consiste en dedicar la mayor parte del tiempo a la mejora de los fundamentos individuales, complementar el trabajo con preparación física y reservar el día de descanso para la recuperación y el aprendizaje táctico.
4 días de técnica individual
La técnica es el aspecto que más diferencia a un jugador a largo plazo. Por ello, lo ideal es dedicar cuatro días a la semana a mejorar los fundamentos del juego.
Cada sesión puede durar entre 60 y 90 minutos e incluir:
Manejo de balón.
Pase.
Mecánica de tiro.
Tiro en movimiento.
Finalizaciones.
Juego de pies.
Cambios de ritmo y dirección.
La técnica debe trabajarse durante toda la carrera deportiva, independientemente de la edad o el nivel, ya que siempre existe margen de mejora.
2 días de preparación física
El rendimiento físico es el complemento perfecto a la técnica. Dedica dos días por semana al desarrollo de las capacidades físicas específicas del baloncesto mediante sesiones de 60 a 75 minutos.
Estas sesiones pueden incluir:
Fuerza.
Potencia.
Velocidad.
Agilidad.
Pliometría.
Trabajo de core.
Prevención de lesiones.
Movilidad.
No es necesario realizar entrenamientos físicos todos los días. Un trabajo bien planificado de dos sesiones semanales suele ser suficiente para progresar y reducir el riesgo de lesiones.
1 día de recuperación y lectura del juego
El descanso también forma parte del entrenamiento. En lugar de realizar una sesión intensa, dedica un día a la recuperación activa y al aprendizaje táctico.
Este día puede incluir:
Estiramientos y movilidad.
Foam roller o masaje de descarga.
Paseo o bicicleta suave.
Visualización de partidos.
Análisis de vídeo.
Estudio de sistemas ofensivos y defensivos.
Lectura del juego y toma de decisiones.
Aprender baloncesto no solo consiste en entrenar sobre la pista. Comprender el juego, analizar a otros jugadores y recuperarse correctamente también contribuye a mejorar el rendimiento.
Consejo: Si además entrenas con tu equipo durante la semana, los entrenamientos colectivos ya cubrirán gran parte del trabajo táctico. En ese caso, aprovecha tus sesiones individuales para centrarte en la técnica y la preparación física, ya que son los aspectos sobre los que tienes un mayor control y que marcarán una mayor diferencia en tu evolución como jugador.
Consejo de Locker25: Si además entrenas con tu equipo durante la semana, los entrenamientos colectivos ya cubrirán gran parte del trabajo táctico. Aprovecha tus sesiones individuales para centrarte en la técnica y la preparación física, ya que son los aspectos que más dependen de ti y los que marcarán una mayor diferencia en tu evolución como jugador.
Si tu horario te lo permite, una excelente opción es realizar doble sesión los días de entrenamiento con el club. Por ejemplo, puedes entrenar técnica individual o preparación física por la mañana o unas horas antes del entrenamiento colectivo y, más tarde, asistir al entrenamiento del equipo. De esta forma aumentas el volumen de trabajo sin ocupar más días de la semana y aprovechas mejor el tiempo de recuperación entre sesiones. Eso sí, escucha siempre a tu cuerpo, respeta los tiempos de descanso y adapta la carga de entrenamiento a tu edad, nivel y calendario de competición.